Quesos ‘sin’

 

Antes de comprarlos tenemos que tener en cuenta que sea lo que sea lo que le quitamos al queso, se trata de algo que cumplía una función. Por ejemplo, la grasa. Salvo en determinados casos como los quesos frescos, donde es algo menor debido a su contenido de agua, todos contienen grandes cantidades de este macronutriente. Es parte fundamental de la estructura y el sabor del producto, y quitarla obliga a la industria a sustituirla por otros aditivos que confieran al queso sus típicos aromas, texturas y sabores… de queso. Cosas similares ocurren con la sal o la lactosa, que alteran el sabor del producto y obligan a los productores a añadir todo tipo de aditivos (legales, claro) para mantener algo de su ‘autenticidad’. Así que lo mejor que podemos hacer a la hora de buscar algo ‘sin’ es mirar la lista de ingredientes, porque al final son ‘sin’ pero también ‘con’.

A %d blogueros les gusta esto: