Cebolla caramelizada sin azúcar

Ingredientes:

Cada uno tiene su método, pero en esta ocasión vamos a escoger el camino más natural y saludable, evitando el uso de azúcar. Sólo necesitaremos cebollas, aceite de oliva virgen extra y sal.

Para empezar, cortamos la cebolla en juliana, sin que queden tiras ni muy finas ni demasiado gruesas, y a continuación hacemos un corte por la mitad de los trozos para que no sean demasiado largos. A la hora de calcular las cantidades, hay que saber que la cebolla perderá agua durante el cocinado y reducirá mucho, por lo que es aconsejable utilizar el doble de cebolla de la que visualmente busquemos obtener.

Echamos aceite en una sartén hasta que cubra el fondo y encendemos el fuego a nivel medio-alto. Cuando comience a tomar temperatura, añadimos las tiras de la cebolla, intentando que no queden unas sobre otras, y removemos unos pocos minutos antes de bajar el fuego a un nivel bajo, que mantendremos hasta el final. La cebolla caramelizada estará lista en una hora y media, aproximadamente.

Durante el proceso, hay que remover de vez en cuando las tiras para que se cocinen completamente y de manera uniforme por ambos lados. Esto será especialmente importante en los últimos minutos. Poco a poco, verás cómo las tiras de cebolla se van dorando, para después adquirir la tonalidad de caramelo que da nombre a la guarnición, mientras la textura va cambiando hasta convertirse en un bocado meloso.

Hay que tener cuidado de que la cebolla no se queme para que después no amargue en el paladar. Si vemos que se seca en exceso, podemos añadir agua directamente en la sartén durante el cocinado.

En la última fase, puedes echar sal, aunque el sabor de la cebolla caramelizada también se apreciará perfectamente si no la utilizas.