
Aunque basar nuestra dieta en el consumo de alimentos congelados puede resultar contraproducente, lo cierto es que, al contrario de la creencia generalizada, muchos de los productos que salen del congelador de nuestro supermercado son mucho más nutritivos que los alimentos frescos.
La nutricionista la nutricionista Laura Zurita Rosa, de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas de Madrid (Addinma) explica en ABC que «la principal diferencia entre el alimento fresco y el congelado es que el segundo se ha sometido a una disminución de temperatura que produce la congelación de su componente principal, el agua. Con ello aumenta su vida útil y se asegura su calidad microbiológica, sin apenas alterar sus cualidades organolépticas». Esto viene a decir, según Zurita, que «en la mayoría de las ocasiones los productos naturales congelados pueden contener más vitaminas y minerales que las verduras frescas refrigeradas al ser procesadas justo en el momento de la recolección, siendo este el momento de mayor valor nutritivo».
Prácticas y muy sanas, las verduras congeladas son una opción para nuestra cocina que debemos tener en cuenta. Te contamos cómo sacarles el mejor partido.
Los vegetales congelados son muy fáciles y rápidos de cocinar. También son idóneos para preparar platos ricos y equilibrados, aunque los cocineros con más experiencia realizan las siguientes recomendaciones para su correcto manejo en la cocina
- Lejos de lo que la mayoría de las personas cree, no es necesario descongelar antes las verduras congeladas. Lo conveniente es que directamente vayan a la cazuela con abundante agua hirviendo y sal. Un truco: añadir una pizca de bicarbonato para mantener el color vivo de las verduras. El proceso de lavado y congelado fija los pigmentos del vegetal, lo que explica el rojo brillante de los pimientos, o el verde intenso de los guisantes, por poner dos ejemplos.Es falsa la creencia de que esto se debe a colorantes artificiales.
No rompas la cadena de frío. Hay que mantenerla congelada mientras no se utiliza, y no se debe volver a congelar una vez descongelada.
- Para cocinar verduras congeladas se pueden utilizar varias técnicas:
- Una de las más conocidas es saltear la verdura. Para ello se utiliza un wok o una sartén y un poquito de aceite. Con cuatro vueltas ya están listas. Es recomendable agregar pocas verduras cada vez para que su agua se evapore con rapidez.
- Otra técnica menos empleada pero muy saludable es hacerlas al vapor, con la ayuda de una cocedera de bambú (o en una olla al vapor). En menos de cinco minutos, el plato estará listo.
- Si, en cambio, se harán cocidas, la clave está en realizar una cocción corta de entre dos y cuatro minutos, con el agua hirviendo y dejando las verduras al dente, es decir, que no estén blandas.
- También se puede utilizar el popular microondas, pero siempre en un cocinado corto para mantener inalterables los nutrientes de las verduras. Los expertos aconsejan meter las verduras en una bolsita con dos cucharadas de agua y cerrarla dejando solo una pequeña abertura. ¡En cuatro minutos están listas!
- Otro truco interesante para que la verdura no se oxide tras cocerlas consiste en emplear un recipiente con hielo, en el que se introducen las verduras nada más terminar la cocción para cortarla de golpe. De este modo, los vegetales conservarán sus colores vivos.
- Como aderezo, las verduras son tan variadas que admiten todos los posibles. No hay un condimento para cada verdura, sino cientos, pues es una cuestión de gustos. Curry, sésamo, pimienta, pasas, piñones… complementan su textura y sabor.
Si vamos a descongelarlas
Lo más sencillo es abrir el paquete, retirar la cantidad que vayamos a utilizar, y colocarla en un recipiente apto para microondas. El tiempo dependerá de la verdura y la cantidad, pero lo que sí es inamovible es la potencia, que no debe subir de los 300w. Debéis tener en cuenta que este proceso se puede ir más allá de los 10 minutos, por lo que hay que tenerlo previsto a la hora de cocinar para colocarlas un poco antes de cuando vayamos a necesitarlas.
Mientras se descongela en el microondas, es recomendable abrir el aparato cada 5 minutos para removerlas, y que el calor vaya llegando de forma uniforme a las mismas. Id revisando regularmente, para que la verdura no empiece a cocinarse. Si estáis haciendo otras cosas, id añadiendo minutos poco a poco, para que no se os pase.
Una vez descongeladas, aún queda un paso antes de cocinarlas. Según el agua que hayan soltado deberemos escurrirlas en un colador, o apretándolas con las manos. Una ventaja de descongelarlas en el microondas en lugar de en agua es que las verduras conservan mejor su sabor, y será necesaria menos sal para aderezarlas
Los fabricantes de verduras congeladas inciden en la puesta en valor del equilibrio, la variedad y la riqueza de las verduras y hortalizas que se producen en nuestro país, y destacan su importancia como productos sostenibles en una dieta saludable.
Con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la necesidad de incorporar las verduras en la dieta diaria como hábito de vida saludable, la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC) cuenta con un espacio en Internet que permite conocer con profundidad y rigor el mundo de las verduras congeladas. En la página web se puede ver el proceso de fabricación de las verduras congeladas, las zonas españolas donde se recogen las diferentes variedades, consejos de salud y hasta el mejor tratamiento y uso en la cocina para elaborar platos deliciosos.




